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Objetivo para 2012: Sólo buena mierda

March 20, 2012 10 comments

Escribimos públicamente para hacer balance/autocrítica y propuestas de futuro.

Nuestro proyecto cervecero es un proyecto pequeño. Tan pequeño que es más una afición que otra cosa. Nos gustaría que fuese un trabajo, pero no lo es (aún).

¿Cómo empezó todo? Empezó de la siguiente forma: ganas de tener iniciativa sobre la vida y moverse dentro de algo que nos gustaba, la cerveza. En aquel entonces el conocimiento que teníamos de la cerveza era más superficial, teníamos mucho impacto de haber conocido muchas craft breweries en EEUU y curiosidad por ver lo que se hacía aquí. A eso había que sumar que en ese mismo viaje (sí, el mismo viaje, pero varios meses antes) habíamos estado en Bélgica y bueno, lo uno llevó a lo otro. Idea empresarial teníamos cero. Buscamos consejo en gente que sabía algo más e intentamos aplicar un poco de su sabiduría. Pero claro, éramos unos notavos.

Pensamos en esos inicios que la cerveza artesanal, por ser artesanal, estaba exenta de crítica. Esto pasó mucho cuando empezaron a salir micros locales. Eso de pensar “artesanal = bueno”. Si a eso sumamos nuestra nulidad empresarial, el resultado fue que hicimos un proyecto cafre de tener, al tuntún, todas las marcas que había en España. Sin un análisis profundo de cada cuál. Esto nos llevó a comprar marcas que nadie en su sano juicio compraría. Y además, por no tener ni idea, grandes stocks, a lo bestia. Son fallos de novato. Pero no dejan de ser fallos, ni tienen excusa. De esto se ha hablado en multitud de escenarios, de gente que comienza con ilusión pero con poca idea. Y en blogs cerveceros ha salido el tema varias veces, relativo a comenzar sin saber. Quien comienza sin saber se expone a caer con estrépito y es responsable de su propia caída. Las cosas hay que estudiarlas e intentar hacerlas lo mejor posible y ni aun así tienes garantizado que te vaya a ir bien.

El caso es que estos errores combinados nos supusieron tener mucho stock de un catálogo mediocre. De esto nos dimos cuenta. ¿Cómo? Por un lado, nuestro conocimiento cervecero fue aumentando y desarrollamos el lado crítico con la cerveza. Entendimos que por ponerse una determinada etiqueta una cerveza no pasaba a ser buena. Por otro lado fuimos aprendiendo un poco más del tema empresarial, algo difícil para unos bolcheviques como nosotros, pero aquí hablamos sobretodo de autoempleo futuro y supervivencia, así que tocaba ponerse. Y vimos que tener un catálogo mediocre, sólo por completismo de “lo artesanal”, nos perjudicaba a nosotros mismos como iniciadores de la movida, a nuestros clientes por consumir algo que no vale la pena y a la escena cervecera en general dando coba a cosas que no lo merecen realmente. Esta situación había que cambiarla. Pero venía un nuevo problema, los pocos euros que teníamos al principio, ya no los teníamos.

Tocaba una labor muy lenta, dada la situación económica, separar la paja del trigo, eliminar, corregir, sin más euros que meter. Pero había que hacerlo, aunque fuese lento y aunque supusiese perder más dinero. Había que ir poco a poco consiguiendo los cambios que queríamos.

Para 2012 tuvimos una reunión del comité central y la conclusión más general era que había que tener: sólo buena mierda. Frase un poco macarra, o chuleta, por supuesto bolchevique a nuestro estilo, punki y de La Guindalera, un poco como nosotros, o nuestra idea: sólo buena mierda.

Es el propósito de enmienda que hacemos ante todos y toca decirlo, tal vez porque sea necesario reconocer los errores en público, o porque puede ayudar, o porque nos apetece.

Esto ha llevado a hacer varias cosas. Estamos en proceso de una revisión total del catálogo que tenemos. Si no tenemos dinero para tener algo muy amplio, si vamos a tener poco, que lo poco sea bueno. Esto ha significado que unas marcas han sido fulminadas directamente dada su calidad más que dudosa (Santa Margarida) o sus fallos de embotellamiento y malas formas de funcionar (Calvin). Esto es jodido, porque fallas comprándolas y además te jodes al tirar directamente a la basura tanta botella llena, o sea, tantos euros, pero es lo que hay. También fue fulminada La Socarrada, de corta andadura con nosotros, porque nos pidió que no pusiésemos que la fabricaban en Cataluña en las instalaciones de Rosita, ya que eso les daría mala publicidad porque los valencianos odian a los catalanes (o “como favorecer desde el mundo cervecero los odios regionales”, cosa por la que por supuesto no íbamos a pasar… y además, si tan malos son los catalanes ¿cuál es el sentido de fabricar con ellos?). Otras, no necesariamente malas pero sí del montón y con mala relación calidad precio (Montmirá) o muy raras y con mala relación calidad precio, o sea, demasiado caras para lo que ofrecen (DeDues), según vayan terminándose no las repondremos más.

No planteamos esto como algo a mala leche, pero pensamos que hay que explicar todo esto, sobretodo por respeto al sector en el que nos movemos (malamente) y a los clientes que nos compren. Les deseamos lo mejor a todos, sobretodo a varios que con nosotros se han comportado fenomenal. Pero si nosotros pensamos que debemos hacer evaluación para mejorar, tal vez todo el mundo podría hacer lo mismo. Y si no lo hacen, nosotros seguiremos haciéndolo igual. Detrás de cada proyecto hay siempre mucha ilusión y por eso no queremos ser implacables, pero sí animar a mejorar. Tenemos un afán más solidario para con el sector en general que crítico para con lo que ha fallado, nosotros incluídos, aunque de todo hay. Eso no garantiza que estemos en lo correcto, a lo mejor desestimamos cervezas que son buenísimas o que sus autores están convencidos de que son lo mejor y apuestan por ellas tal y como son, en ese sentido les deseamos suerte de cualquier forma, aunque nuestros caminos se separen.

No acaba ahí la cosa, pues tenemos ahora mismo todo el catálogo en evaluación. No es algo de ahora, llevamos varios meses con esto, pero, como decíamos, nos cuesta mucho hacer los cambios efectivos porque no tenemos los euros que tuvimos antaño (que no eran muchos) y todo va despacio. Pero todo está sujeto a revisión, estamos filtrando, mejor tener menos pero mejor, aunque sea poco que sea una selección buena. Esto significa que habrá alguna baja más.

El criterio que estamos siguiendo es el siguiente: todo lo que entre en catálogo, ha de haber sido evaluado previamente por nosotros. Esto tendrá dos excepciones. La primera, nos fiamos de la recomendación de determinada gente, por lo que siguiéndola podríamos meter alguna cosa no probada, pero aun así, lo que venga por esa vía, se probará y si no nos convence, según se termine no se renovará. La segunda excepción es que con aquellas marcas con las que vengamos trabajando y nos gusten, si sacan algo nuevo nos podremos fiar de meterlo basándonos en la trayectoria de sus fabricantes, aunque igualmente se probará y si no gusta, no se meterá más. Esto ya lo estamos aplicando.

El objetivo no es necesariamente que lo poco que tengamos sean cervezas de “matrícula de honor”, pero sí que al menos sean algo que vaya un poco más allá del “está bien”. Será algo con cierta flexibilidad para buscar una pluralidad de estilos, también para tener cosas representativas,  pero esa es la línea.

Esos son los cambios en cuanto a catálogos, pero también hay cambios en cuanto a funcionamiento. Al empezar, como teníamos pocos medios, comenzamos a trabajar con un operador logístico encargado del proceso de almacenaje, preparación de envíos y los propios envíos. Esto era relativamente fácil, pero hubo una serie de fallos. Algunos fallos se fueron puliendo a indicación nuestra, ya que no conocían mucho acerca del mundo de las cervezas. Otros fallos no se pulían nunca y a raíz de eso decidimos coger un pequeño almacén y aprovechando que nuestra situación había cambiado un poco (al tener la Secretaria de Agit-Prop algo más de tiempo libre), encontrar nosotros un sitio más adecuado respecto a temperatura, luz y demás, e igualmente hacer nosotros mismos todo el proceso de embalaje. Hemos perdido al hacer esto un poco de rapidez con los envíos, pero pensamos que vale la pena ya que van mucho mejor protegidos. Esto no indica que no vaya a haber pedidos rotos, ya que estamos en manos de los transportistas y su delicadeza (o ausencia de la misma), pero la protección la hemos aumentado muchísimo y esperamos que eso repercuta positivamente.

En fin, estos son los cambios decididos. Cambiar de almacén o desprenderse de tantas cervezas significan gastar unos cuantos lereles que podíamos haber gastado en otras cosas, pero pensamos que será para bien. Con esos euros podríamos haber mejorado y aumentado el catálogo, pero pensábamos que era más urgente hacer esa renovación y a partir de ahí, ir mirando. Al ser pequeños y con pocos recursos nos cuesta mucho comprar, pero es lo que toca. Todo es incierto y no sabemos si esto nos servirá para prosperar o pagaremos eternamente los errores iniciales, pero hay que intentarlo. Si esto va para arriba, bien, y si va para abajo que sea con más calidad. Los guerrilleros somos así.

Si hay suerte, en 2012 habrá más novedades, pero de momento esto es lo que ya está hecho o terminando de hacerse.